La Visitación Pastoral
El ministerio de la visitación está
establecido en la Bíblia y como tal, es importante tenerlo en cuenta,
ya que un pastor no estaría realizando su trabajo en forma completa
si no lo tomaría como necesaria.
Por otra parte este ministerio nos lleva como comunidad cristiana a
tener cada vez mayor acercamiento y confianza y principalmente a darnos
aliento, conocimiento y enseñanzas de unos a otros.
Para el desarrollo de este tema vamos a tocar los siguientes aspectos:
I. La visitación realizada por el pastor
II. Los límites
III. Finalidad de las visitas
IV. Forma De Realización
V. Beneficios de la realización de una visita
VI. Tipos De Visitación
VII. Conclusión
I. La visitación realizada por el pastor
El
cuidado de las almas es la obra principal . El pastor es el encargado
de un rebaño. Es su deber guíar, apacentar y defender
a su rebaño.
El mandato divino es; "Por tanto, mirad por vosotros, y por el
rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos,
para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó
por su propia sangre." (Hechos 20:28) Es para él, ser el
guía personal espiritual y un amigo cristiano digno de toda confianza.
Nuestro señor dijo, al describir al buen pastor, "Las ovejas
oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha
sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le
siguen, porque conocen su voz." (Juan 10:3-4) Cada miembro de su
rebaño es un alma encargado a su cuidado por el Señor
y, si él es digno de la confianza puesto en él, él
será uno de los que velan por las almas como quien ha de dar
cuenta. (Heb. 13:17)
Pablo, cuando estaba en Efeso, enseñaba públicamente y
también casa por casa. En su despedida final de los ancianos
de Efeso él les encargó diciendo, "Por tanto, velad,
acordándoos que por tres años, de noche y de día,
no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno." (Hechos
20:31)
Tenemos ejemplos en todo el mundo , acerca de la manera de organizarse
para lograrlo ya que la principal escusa para delegar esta importante
tarea es la escacez de tiempo.
El Dr. Cuyler, uno de los pastores más ocupados y más
eficaces en Brooklyn, al respecto dice, "Pastores jóvenes,
tengan del principio la meta de ser pastores en todo sentido. Vaya durante
la semana a los que quieren que vengan a usted en el día del
Señor. Ocúpase cada mañana en estudiar libros.
Por la tarde estudie puertas de casas y la naturaleza humana. La gente
le dará material para sus mejores sermones prácticos.
Después de hacer lo mejor posible el domingo vaya circulando
entre su rebaño como Napoleón andaba a caballo después
de la batalla para saber donde pegaron en el blanco y quienes fueron
los lastimados."
El Dr. Taylor, del Tabernáculo Broadway en Nueva York, en una
disertación a jóvenes pastores dijo, "Ustedes
van a ser un gran fracaso si son negligentes en visitar a los de su
congregación. El púlpito es su trono pero ningún
trono es estable que no apoya sobre el afecto de la gente. Para tener
su afecto tendrán que visitarles en sus casas. Había un
tiempo cuando, para mí, la visitación era un trabajo penoso
pero ha llegado a ser mi gozo. Cuando estoy inclinado a estar deprimido
me voy para visitar mi rebaño. Es mi anhelo salvar a ustedes
de pasar como yo, por años de poco gozo. No quiero que ustedes
equivoquen como yo."
El Dr. Juan Hall, en una disertación dado a un grupo parecido,
dijo; "Debemos asegurarnos que nada nos impide de la visitación
pastoral. Es de suma importancia que llega a conocer la gente en sus
hogares, y que la gente conoce a usted. Los niños y jóvenes
deben conocerle. Los hombres deben conocerle. Únicamente así
se puede entender las necesidades básicas de la gente y adaptar
su predicación a ellas. No rezongue el tiempo dedicado a la visitación.
Al conversar libremente con gente humilde usted va a ensanchar su concepto
de la naturaleza humana y escuchar testimonios que le harán un
hombre más útil en la obra de Dios."
El obispo Simpson, Al hablar de la timidez que muchos pastores jóvenes
sienten en cuanto a la visitación pastoral, nos relata lo siguiente
de su experiencia. "Yo tenía mucho de esta timidez al entrar
al ministerio. A veces las palmas de mis manos ardían al pensar
que debía salir y hacer visitas. Sin embargo, sabía que
tenía que ir. Era mi deber hacía a la iglesia. Había
prometido a Dios que iría. Como un soldado en el ejército
avance con timidez pero con valentía hacia a la batalla, así
yo también iba en nombre del Maestro. Cuando era posible iba
acompañado por un creyente que tenía experiencia. Yo hablaba
con la gente amablemente, tratando de sacar de ellos algo en cuanto
a su relación para con el Señor. Encontré muchos
vagando y otros turbados. Intenté a consolar a los angustiados.
Tales visitas me hicieron bien. Me ayudaron en conmiserarme con la gente
y me dieron la oportunidad abrir la Palabra de Dios con ellos. En una
campaña de avivamiento que tuvimos cerca de 300 personas pasaron
adelante. Casi todos las personas eran las que yo había visitado
y conocía personalmente sus angustias y, por eso, podía
conducirles al Cordero de Dios.
Entonces la visitación pastoral, como cuidado de las almas, es
una parte esencial de la obra del pastor. Ningún pastor cumple
con la responsabilidad del cargo sagrado si es negligente en hacer contactos
personales con los miembros de su rebaño. Para cumplir con este
deber es obvio que no hay reglas universales. Cada hombre es distinto
en sus características y manera de ser. Cada pastor tendrá
mejor éxito con su propio método. Las iglesias también
son distintas en sus circunstancias y estilo de vida.
Esa comunión personal con los miembros de su congregación
se deberá realizar mediante un plan fijo para hacerlo. En este
sentido es importante trazar los límites de su deber y métodos
de llevarlo a cabo, además de las ventajas de hacerlo fielmente.
II. Los límites
En el horario del pastor, ¿cuánto tiempo debe ser dedicado
a la visitación?
Como hemos mencionado anteriormente, son infinitas las actividades del
Pastor en la congregación, tomando en cuenta que principalmente
en Latinoamérica y especialmente en nuestro país no tenemos
un cuerpo ministerial numeroso que pueda apoyarlo, sin embargo podemos
señalar que es una actividad que no puede delegarse, ni suspenderse.
Al margen de tener en cuenta que la actividad fundamental es la de predicar
a la congregación para lo cual debe tener la debida preparación.
Sin embargo, el pastor debe planear visitar a cada familia y aun cada
persona en la congregación. Según un artículo publicado
en relación a la visitación he podido encontrar que en
la mayoría de las iglesias no hay ninguna razón por la
cual él no puede hacerlo, por lo menos una vez cada año.
En algunas, sería posible hacerlo más a menudo. Por tener
un plan y por guardar tiempo en su horario. Supongamos que, aparte de
visitas de los enfermos y casos de emergencia, el pastor hace 6 visitas
cada semana. Parece ser pocas pero en tan solo seis meses él
puede visitar más de 150 familias. Por regla general, no hay
tantas familias en una iglesia. Debe ser posible cumplir con esto en
dos o tres tardes por semana. Así el pastor se pone en comunión
personal con la gente de su congregación y añade algo
a su predicación que jamás puede añadir por estudiar.
Asimismo, el Dr. Juan Hall dice; "Creo que un ministro, en buen
estado de salud y obrando normalmente, debe hacer algunas visitas por
lo menos cinco días cada semana. Yo lo he hecho por muchos meses."
¿Debe el pastor asumir la responsabilidad de visitar a los que
no son miembros de la congregación?
El Señor no pide más de lo que podemos cumplir. Un pastor
que predica domingo tras domingo en una iglesia media llena debe preguntarse
si es prudente esperar que estas almas vengan a él o si él
debe salir en busca de ellos con el evangelio. Si él no puede
hacerlo, se debe enseñar y organizar obreros de su congregación
a enfrentarse con esta indiferencia en su alrededor. La inspiración
y organización de tal obra enérgica de visitar casa en
casa es entre los deberes más importantes del pastor. Ningún
esfuerzo cristiano es más fructífero y bendecida. Sirve
para ayudar a los hermanos de la iglesia desarrollar sus talentos en
despertar y convertir a los perdidos.
III. Finalidad de las visitas
El fin de
las visitas del pastor debe ser el bienestar espiritual de la gente.
Hay ocasiones que podemos considerar visitas que son de cortesía
y amistad pero casi siempre su fin debe ser:
a) Ponerse en contacto con la gente para saber de su experiencia cristiana
y ayudarles en superar lo que les impide de entregarse a Dios de todo
corazón.
b)Espiritual pero, a su vez, debe ser informal para ganar su confianza.
c) Se debe tocar el tema del pecado con firmeza pero en amor. El que
sabe hacerlo bien cambiará la actitud de la gente sin ofenderles.
El debe hacerlo de tal forma que estará asegurado de tener una
bienvenida cordial en su próxima visita.
. Las visitas nos sirven para experimentar y testificar en relación
al poder de Dios en consolar las angustiados, fortalecer a los tentados,
guiar a los perplejos y triunfar sobre múltiples tentaciones,
orar, alentar ,etc.
IV. Forma De Realización
- El pastor Debe hacer la visita en forma planificada así todos
sabrán que el pastor no tiene favoritos y tendrá mayor
organización.
- Por regla general, la visita debe ser breve. Muchas veces las circunstancias
controlan el tiempo que se puede quedar. Normalmente una visita debe
ser breve, simpática, y seguida por una oración por la
familia.
- Una visita pastoral debe ser confidencial. No tenemos derecho de animar
a la gente a que comparta con nosotros cosas privadas y después
salir a compartir el conocimiento nuevo con todo el barrio. Es violar
una confianza sagrada. De tal forma, muchos pastores han destruido su
influencia y cerrado la puerta a la confianza de la gente.
- En este sentido deberá evitarse que la visita se torne en un
acontecimiento social.
V. Beneficios de la realización de una visita
Al Pastor
El crecimiento espiritual del pastor está relacionado a su fidelidad
en quedase en contacto con las almas de su iglesia. Es posible aumentar
su conocimiento bíblico y su poder profesional en cuanto a la
homilética y elocuencia y, a su vez, retroceder en su vida personal
como creyente.
El contacto personal con las almas en la visitación pastoral
trae el asunto de vivir la vida cristiana delante de nosotros, no tanto
como teoría sino como realidad personal.
La visitación también nos ofrece una oportunidad estudiar
la gente en su vida actual; sus caracteres, opiniones, tentaciones,
aflicciones y pecados. El pastor exitoso tiene que ser un estudiante
de su congregación. Y luego como predicador estará sintonizado
con la vida actual de la congregación para su bendición.
Principalmente, estas visitas forman una relación espiritual
personal entre el pastor y los de su congregación.
La visitación pastoral lleva al pastor a la puerta de gente que
él no puede alcanzar a través del púlpito. En cada
pueblo hay ancianos que necesitan ayuda espiritual en su debilidad.
Hay también enfermos y angustiados que se encantan escuchar palabras
de consolación y esperanza. Hay también quienes son indiferentes,
los cuales deben tener una invitación y advertencia.
Por último, la visitación pastoral es la manera mejor
de bendecir y cementar la relación pastoral.
A la congregación
Le brinda la seguridad y confianza de la sinceridad, amistad y apoyo
del Pastor hacia ellos.
Les muestra la verdad de la palabra de Dios hecha acción
El crecimiento espiritual, relacionado con el aprendizaje de la palabra
y la oración en otros ámbitos además de la iglesia.
Les da la motivación para llevarla a cabo, como Ministerio con
otros miembros de la congregación y por lo tanto, como consecuencia,
se abre una obra con compromiso conjunto, teniendo un tiempo de preparación
y práctica.
La relación entre pastor y pueblo, ordenado por Dios, es sagrada
y duradera. Siendo encargado con el cuidado de las almas, él
debe circular entre su rebaño como su guía espiritual
y amigo.
VI. Tipos De Visitación
En este sentido, además de clasificar de acuerdo a la finalidad
de la visita, creo que se podrían considerar dos tipos de visitas:
Aquellas en las que participa el pastor
Aquellas en las que existe una comisión de visita o grupal que
apoyen las diferentes actividades en este tema, y tengan crecimiento
espiritual.
VII. Conclusión
En relación a los puntos señalados podemos decir que
la visitación es un Ministerio establecido en la biblia que Jesús
y sus apóstoles practicaron, (Lc.10:38); (Hchos. 21:17-20), lo
cual si como pastores queremos llevar a cabo una obra Santa de servicios,
debemos realizar aquello que en diferentes pasajes nos muestran. Principalmente
tomando en cuenta que somos quienes difunden su palabra. Es cierto que
para poder cumplirla de manera efectiva debemos organizarnos, planificar,
conocer sus limitaciones, para que este ministerio no se vuelva una
tarea mecánica, sino llena de amor y alegria entre hermanos.
Con
la seguridad que la iglesia debe relacionarse como una gran familia
con valores importantes para su crecimiento como la paz, amor, fraternal.
(1Tes. 4); Col.2 que podemos transmitirla unos a otros y cada vez más,
preocupándonos por los demás, teniendo en consideración
lo que cada uno de nosotros vive, repetándonos y principalmente
siendo partícipes de la vida en común. Esto nos permitirá
en un tiempo lograr el liderazgo de este ministerio y la complacencia
y compromiso en la participación de una comisión visitadora.
Sin embargo, esto no significa que el pastor se vaya desentendiendo
de su función o que simplemente existan grupos que puedan hacerlo
en forma no planificada.
Pero si está combinada esta actividad a los deseos del corazón
de cada uno de los participantes de acuerdo a las ganas de servicio
a otros.
VIII. Referencias bibliográficas
- Biblia de estudio NVI
- www.
iglesiacristo-ensunset.com/visitación.htm
- www.seminarioabierto.com/eticapastoral22.htm
- entrevista pastor iglesia Anglicana Cristo Redentor
Giovana Obando Sánchez.
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