IGLESIA ANGLICANA EPISCOPAL DE BOLIVIA
CRISTO REDENTOR
www.cristoredentor.org.bo
Av. Muñoz Reyes 1150 - Barrio Calacoto
Tel. (591-2)-2791702 Tel/Fax (591-2)-2799668
Casilla 3-35022 San Miguel
La Paz - Bolivia
Inicio Estudios Bíblicos Diapositivas Niños Prédicas & Meditaciones Ministerio de Niños Consultorio Dental Curso de Doctrina Cristiana Actividades


TODO LO QUE SE ALIMENTA CRECE
Por el Pastor Pepe Zubieta


Para iniciar esta charla primeramente quiero empezar haciéndote una y quiero que pienses y la respuesta te la des a ti mismo pero con toda sinceridad, meditando en lo que vas a contestar.

¿Que es lo que estás alimentando en tu vida?

No quiero que respondas diciendo a mi gato o a mi perro o a mi marido. No, no querido hermano. Quiero que pienses espiritualmente. Que es lo que estas alimentado dentro de tu ser, en tu espíritu, en tu mente, en tu corazón. Porque no te olvides que: Todo lo que se alimenta crece, de ahí que surge esta pregunta. ¿Qué es lo que esta alimentando en tu vida?

Vamos a aclarar con algunos ejemplos; Si tú tienes un bebé y lo crías alimentándole con buena leche, ese bebé va a crecer sano y fuerte.
Si tienes un perrito pequeño lo alimentas en buena forma también va a crecer fuerte y con lindo pelaje.
Si tienes una planta y la riegas y no te descuidas, va acrecer grande y frondosa.
Si ves mi panza, vas a pensar que mi esposa me alimenta muy bien, por eso esta creciendo, ¿verdad?

Pero cuando hablamos de la vida espiritual nos estamos refiriendo a lo que estás alimentado para tu bien o para tu mal, lo que estás alimentando para el bien de la iglesia o para el mal de la iglesia. Piensen por un momento en lo siguiente:
Cuando un hombre siente atracción por una mujer, lo primero que invade en su pensamiento es la imagen de esa mujer y día que pasa va alimentando más y más su atracción hacia ella, hasta que se va convirtiendo en una obsesión, más aun si la mujer no le lleva el apunte. Él va a hacer cualquier cosa por lograr su objetivo, por conquistarla; y va alimentando el deseo en su corazón y ese deseo va creciendo.

De la misma manera en la iglesia, si tú haces un comentario negativo y alguien te apoya y empieza a comentar contigo, van a ir alimentando un espíritu de crítica, y va ir creciendo de tal manera, que se va a convertir en chisme.

El chisme es uno de los enemigos más grandes para destruir vidas y también a la iglesia. Lo más triste de todo es que el chisme siempre esta a la orden en las iglesias.

Recuerdo hace como 9 años, cuando recién llegué a trabajar acá a la iglesia alguien me dijo: Lo que es, al anterior pastor siempre se lo veía en la calle con sus videos bajo el brazo; no se si era una advertencia que me estaba dando o que estaba esperando mi comentario negativo y que yo le diga: Que flojo y ¿no trabajaba? Eso es espíritu de crítica.
No quiero imaginarme lo que habrán dicho de mí cuando me fui.

Ese tipo de comentarios queridos hermanos son los que destruyen a las personas y a las iglesias. Porque yo podía crearme una imagen negativa de lo que era el anterior pastor y llevarlo al chisme. Lo peor es que cuando alimentamos este tipo de comentarios se nos va convirtiendo como una forma de vida y va creciendo y no nos damos cuenta hasta que ya es tarde y llegamos a la división. La división dentro de la iglesia es un arma mortífera que destruye y corroe sin importar a quién.

El Apóstol Pablo en su carta a los Corintios dice: “Os ruego, pues hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” 1 Corintios 1: 10

Unidos en una misma mente y en un mismo parecer, parece un sueño inalcanzable, parece algo fuera de la realidad, pero no es imposible si tenemos una iglesia postrada en sus rodillas clamando a Dios en oración y constante ayuno. Aunque lamentablemente una de las actividades más pequeñas de la iglesia son sus grupos de oración. Si hay un picnic, o un almuerzo, o una cena, todos están ahí y aun traen a sus amigos. Pero para participar del grupo de oración, cinco o siete personas y pensar que necesidad numero uno de la iglesia es la oración. Queridos hermanos lo que nos esta haciendo falta es, que todos hablemos la misma cosa, pero unidos no para destruir, sino para edificar en armonía y amor. Hablándonos los unos a los otros con sinceridad. Si tú ves que un hermano esta siendo motivo de división tienes que ayudarle a buscar su restauración, pero en amor y humildad, no como quién se muestra superior a su hermano y esto se tiene que hacer con oración y ayuno. Pero eso si, si el hermano no quiere oír e insiste en seguir en su camino equivocado, entonces tienes que invitarlo a que se vaya.

Pablo es bien claro cuando dice: “Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y esta condenado por su propio juicio” Tito 3: 10-11

Es nuestra obligación, cuando hay un hermano que esta siendo causa de división en la congregación, llamarlo aparte y hablarle, para que deje de sembrar y alimentar la crítica y la discordia entre los hermanos. Pero sobre todo debemos ayudarle a buscar su restauración espiritual y no desecharlo en forma apresurada. No te olvides que la Biblia nos dice: “Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que hace volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados” Santiago 5:19-20 Que hermoso es esto hermanos, tenemos que esforzarnos en ayudar a restaurar la vida de los hermanos que están siendo atacados por el enemigo y que los esta jalando a muerte.
Recordemos que Jesucristo siempre esta esperando a darnos una segunda oportunidad, porque Dios ama al pecador, pero detesta el pecado.

Ahora, es posible que algunos de los que estamos acá en esta noche, nada tienen que ver con los problemas de la iglesia, simplemente porque no asisten a una iglesia, pero se sienten sobrecargados, confundidos y angustiados que por momentos se sienten agotados, como que ya no pueden más.
Gloria a Dios porque Él tiene promesa para ti en esta noche.

Isaías 40: 28-31 dice: “¿No has sabido, no has oído, que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quién lo alcance. Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas de los que no tienen ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán”

Ese es el Dios que te quiero presentarte en esta noche, un Dios grande, fuerte poderoso, misericordioso que quiere darte fuerzas, porque sabe que estas deprimido, sabe que estas agotado, sabe que necesitas de alguien, sabe que te sientes solo y sin apoyo. El sabe que ya no das más.
Pero Él te ha conocido desde el vientre de tu madre y ha visto tu caminar. Sabe de los momentos de tiniebla en tu vida, así como sabe de los momentos en que has luchado por tener una vida mejor. También sabe que no has podido lograr nada y que sufres y te desesperas, porque has luchado con tus propias fuerzas y simplemente estas sobreviviendo, y te has olvidado o desconoces que hay uno que es grande y misericordioso y que su nombre es Jehová.
Y si Él sabe todas estas tus cosas, es porque le interesas y porque eres especial para Él y quiere venir a ti en esta noche a ayudarte a rescatarte, porque te ve estresado.

El estrés es el agotamiento del cuerpo y de la mente, que viene como resultado de la obstinación del ser humano en hacerle frente a la adversidad con sus propias fuerzas. En otras palabras el estrés es el resultado de tu impotencia ante la adversidad.

El área donde nosotros vivimos en el Estado de Virginia es sumamente poblado y un día escuche en la radio esta información: Dice que el estrés que sufre la gente del área metropolitana de Washington, es peor que el estrés que sufre un piloto de un avión de combate en la guerra; es peor que el estrés que sufre un policía cuando esta persiguiendo a un delincuente en la carretera. Y ¿saben cual es la consecuencia del estrés que sufre la gente del área metropolitana de Washington? El tráfico. Si, así de simple, el tráfico, porque las carreteras están tan atestadas de vehículos y si saliste tarde de tu casa al trabajo, olvídate. Tu impotencia y tu desesperación llegan a un grado tal, porque no puedes salir a ningún lado, una vez que estas en el meollo, no hay escape, pues la próxima salida puede estar a 4 o 6 millas de distancia y estas moviéndote a 5 o 10 millas por hora. Yo vivo a 22 millas de mi trabajo y salgo con 2 horas de anticipación para asegurarme de que no voy a llegar tarde, ni me voy a desesperar ni me voy a estresar, sino que voy a estar tranquilo y paciente en la carretera escuchando la radio que va informando precisamente sobre la situación del tráfico en las carreteras.
En día de poco tráfico ese viaje lo haces en 25 minutos. Me imagino que mucha gente sufre lo mismo con el tráfico de La Paz, a pesar de que las distancias son tan cortas.
Pero lo que más te estresa acá son los bocinazos, porque los conductores tienen el concepto errado de que con la bocina van a apurar el tráfico.

Pero si analizamos, veremos que estas razones nos conducen a la frustración.
Tal vez podrías reflexionar un poco y pensar si cuando te has sentido abatido por el estrés y las circunstancias adversas de la vida; ¿En que momento has hablado con Dios expresándole tu dolor?
Muchas veces la vida es dura, pero Dios está con nosotros. Él quiere darnos fuerzas cuando estamos agotados, para que como las águilas levantemos alas y nos remontemos alto, para que corramos y no nos cansemos, para que caminemos y no nos fatiguemos. Jesucristo quiere darte su paz, esa paz que sobrepasa a todo entendimiento.

¿Se dan cuenta hermanos de lo que nos perdemos, simplemente por no entregarle nuestra vida al Señor? Tal vez hoy puedes tomar tu decisión y decir, basta, no quiero seguir viviendo así, quiero cambiar.
Quiero alimentar mi vida con oración y estudio de la Palabra, para crecer fortalecido en el Espíritu. Rechazo en el nombre de Jesús cualquier espíritu de división que pudiese haber en mi vida, rechazo cualquier espíritu de crítica. Quiero ser Libre en Cristo hoy mismo.

Apocalipsis 3: 20 dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”

Sobre este pasaje hay un cuadro de Jesús golpeando la puerta, y el autor realmente se ha inspirado en el pasaje, ya que la puerta que esta golpeando el Señor no tiene chapa por fuera. Lo que nos indica que esa puerta solo puede ser abierta por dentro y no por afuera. Y esa es la verdad, cuando Jesús golpea la puerta de tu corazón, Él no puede entrar a ti mientras tú no le abras tu corazón por dentro y le invites a pasar a tu vida. Luego de abrirle e invitarle a que venga a ti, tienes que confesarle como tu Señor y tu Salvador.

Romanos 10: 9-10 dice: Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”

Lo que el Señor quiere de ti, es que confieses con tu boca que Él es el Señor, y esto es muy importante porque confesando con tu boca estas dando testimonio de que estas adquiriendo compromiso con tu Salvador. Esa confesión te va a llevar a los pies de Cristo para que nuera en ti la vieja naturaleza y nazcas a una vida nueva.

El Evangelio de San Mateo 10: 32-33 dice: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos”

¿Te das cuenta ahora de la importancia de confesar a Cristo como tu Salvador?. No necesitas estar predicando todo el tiempo, pero sí necesitas dar testimonio con tu vida de que eres hijo de Dios, necesitas dar ejemplo de vida a aquellos que no conocen a Jesucristo, necesitas ser la diferencia entre los demás.

Haciendo un pequeño paréntesis, yo recuerdo harán unos 35 años atrás, cuando el misionero el día que me hizo recibir a Jesucristo como mi salvador, me dijo: Ahora que has confesado a Jesucristo, no quiero que dejes tu iglesia, él era Presbiteriano, pero quiero que seas la diferencia en tu iglesia, yo era católico romano, mi esposa Amanda y yo, estábamos con fuego y queríamos hacer todo lo que sea necesario por la iglesia. Pero cada vez que queríamos hacer algo nos decían: No, ese es trabajo del sacerdote; No, eso ya lo está haciendo la madre, a todo lo que queríamos hacer siempre nos ponían un “¡NO!”. Y le doy gracias a Dios por todos esos no, no, no; pues de otra manera no hubiese estado en este momento compartiendo con ustedes desde éste púlpito, dándoles el testimonio de los “nos” de mi vida.

Pero regresando a lo que te decía, tú tienes que ser la diferencia no solo en tu iglesia, pero ante los demás, una vida de santidad es la mejor forma de confesar a Jesucristo. Ahora cuando digo una vida de santidad, no estoy diciendo que seas un santulón que de todo te arrebatas: Hay que barbaridad, hay que pecador, hay eso yo no lo haría jamás. ¡Ojo! Esa clase de actitud es una ventana que se está abriendo al espíritu de crítica.
Cuando hablo de santidad estoy hablando de llevar una vida sobria, donde reina la verdad, para que tu sí, sea sí y tú no. Sea no.
El que no miente da testimonio de Jesús, el que habla verdad está confesando a Jesús. Pensar que cuando llegas tarde al trabajo porque te has quedado dormido y le culpas al tráfico para justificarte, ya le estas negando a Jesús. Cuidémonos de que en aquel día, Jesús no nos vaya a negar ante su Padre, diciendo: No lo conozco.

Es tiempo de que alimentemos en nosotros la paciencia, para que crezca el entendimiento entre hermanos. Es tiempo de que alimentemos el amor en nosotros para poder aceptar a nuestros hermanos tal cual son. Es tiempo de que alimentemos nuestra esperanza para que crezca nuestra fe. Es tiempo que nos despojemos de nuestros pecados para alimentar nuestra santidad. Es tiempo de que doblemos rodilla para cambio de vida.

Es tiempo de que confesemos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Es tiempo de que pidamos perdón a todos aquellos que hemos ofendido o que hemos hecho algún daño. En tiempo de tomar una determinación.

Hay un libro muy bueno que les aconsejo que lo lean, se llama “Rompiendo las cadenas” de Neil Anderson, y he extractado de este libro lo que según el autor son siete problemas específicos que todo cristiano necesita resolver.

Paso 1: FALSO CONTRA VERDADERO
El primer paso para tener la libertad en Cristo es renunciar verbalmente a toda participación pasada o presente en prácticas ocultas, enseñanzas, rituales de sectas y religiones no cristianas.
Aun si tomaste parte en algo y pensaste que solo era un juego o una broma, necesitas renunciar. Satanás tratará de sacar provecho de todo lo que pueda en nuestra vida. Aun cuando hayas estado solo parado mirando a otros, necesitas renunciar a tu participación pasiva.
Vale la pena que hagas una lista de aquellas cosas en las que has participado, te voy a dar algunos ejemplos: La huija, el horóscopo, la brujería, la adivinación en cualquier forma, los hechizos, la telepatía, las cartas del tarot, satanismo, lectura de manos, hipnosis, sesiones de espiritismo, magia blanca o negra, pactos de sangre, supersticiones, etc.

Una vez que hayas hecho tu lista, confiésalas en vos alta al Señor, pídele perdón y que te limpie de este pasado.

Paso 2: ENGAÑO CONTRA VERDAD
La Palabra de Dios es la verdad y la verdad nos hace libres y esto es lo que tenemos que creer. Satanás es muy hábil y siempre trata de engañarnos. El cristiano no se ocupa en engañar a otros por medio de la mentira, o diciendo “mentiras blancas”, o con exageraciones, o excediendo los límites de la verdad. Satanás es el padre de las mentiras y procura esclavizar a la gente por medio del engaño. Siempre va a tratar de convencerte que tú no eres bueno para nada, que tú no puedes asimilar las enseñanzas y que estas perdiendo el tiempo. Te dice en tu corazón, no compartas el mensaje con nadie, se van a reír de ti, te van a avergonzar. Mejor es estar fuera que dentro de la iglesia, te piden mucho. Todos los temores que tienes te los mete Satanás: Temor a morir, miedo al mismo Satanás, miedo al rechazo de la gente, miedo a los problemas financieros, miedo a perder tu salvación, miedo a que tus pecados son imperdonables, miedo a no ser amado por Dios, miedo al dolor a la enfermedad, miedo al futuro, etc.
Todo es engaño del enemigo, pero lo único que te hace libre es la verdad.
Si tienes algunos de estos temores o algunos otros, también escríbelos, confiésalos en voz alta y recházalos en el nombre de Jesús.

Paso 3: AMARGURA CONTRA PERDON
A propósito de amargura, tendremos una enseñanza sobre Raíces de Amargura.
Es necesario perdonar para que Satanás no se aproveche de nosotros.
Efesios 4: 31-32 dice: Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó, a vosotros en Cristo”
Haz otra lista con los nombres de todas las personas a las que necesitas pedir perdón, así como de las personas a quienes debes perdonar, no te sientas mal de buscar a estas personas y hablarles, será la única forma de quitarte la amargura de tu vida. Si te amas a ti mismo tienes que perdonar para lograr tu libertad. No esperes a que te vengan a buscar para pedirte perdón, anda tú, la iniciativa tiene que estar en ti, porque la Victoria de Cristo mora en ti.

Paso 4: REBELION CONTRA SUMISION
Esto si que es difícil para los bolivianos, porque estamos viviendo en una era donde nadie obedece las leyes ni a las autoridades. Hay una falta generalizada de respeto a los que nos gobiernan y no solo eso, sino que necesariamente tenemos que bloquear, destrozar negocios y la propiedad privada, destrozar la cosa pública. Si bien los cristianos no salimos a bloquear y tirar piedras, somos tan culpables como los otros, porque el espíritu de crítica de apodera de nosotros. Por supuesto que tenemos todo el derecho de no estar de acuerdo con lo que hacen nuestras autoridades de gobierno porque violan las Escrituras, pero dice en la Epístola a los Romanos 13:1 “Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quién se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios se resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismo.”
Si crees que has estado con ese espíritu de crítica por la forma de vida cotidiana que tenemos en este país, mejor que te arrepientas y pidas perdón al Señor.

Paso 5: ORGULLO CONTRA HUMILDAD
El orgullo mata, el orgullo dice: “No necesito a Dios ni la ayuda de otro. Puedo arreglármelas solo” Mentiroso, el orgullo es la mentira que te mete Satanás en tu corazón y te hace creer que eres autosuficiente para todo. Bien que estas destrozado por dentro, pero tu ego te roba la humildad que quiere darte Cristo. Una persona orgullosa sufre porque no tiene la capacidad de aceptar la mano que se le está tendiendo. La persona orgullosa sufre porque va perdiendo sus amigos. Su orgullo le hace hablar necedades.
Amado hermano si hay en ti un espíritu de orgullo, también tienes que pedir perdón para que el Señor te pueda dar un espíritu humilde.

Paso 6: SERVIDUMBRE CONTRA LIBERTAD
Muchas veces nos sentimos atrapados en un círculo vicioso de pecado. Pecamos, confesamos nuestro pecado y volvemos a cometer el mismo pecado y parece que nunca se va a acabar, hasta que al final dejamos de confesarlo, porque es algo que no podemos evitarlo, está tan arraigado en nosotros que se convierte como parte rutinaria de nuestra vida, y dejamos de confesarlo porque ese pecado ya ha tomado control sobre nosotros y al tomar control nos ha quitado la libertad.
Les voy a dar algunos ejemplos de ese tipo de pecados:
La riña o pelea, los celos, la envidia, la queja, la crítica, la murmuración, jurar, la ira, los pensamientos sensuales, etc.
Tú sabes que es lo que esta controlando tu vida, tienes que confesarlo y pedir a Dios te libere de esa esclavitud.
Paso 7: MALDICIONES CONTRA BENDICIONES
En este último paso, necesariamente tienes que remontarte a tu pasado, si es posible a tus padres, abuelos y si puedes tatarabuelos. Porque el primer mandamiento del Señor dice: “Yo soy Jehová tu Dios, no tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos” Éxodo 20: 2-6
Los pecados de maldición e iniquidades de tus antepasados son los que hacen vulnerable tu libertad a los ataques de Satanás, son ataduras que necesariamente tienen que ser rotas. Es claro el Señor cuando dice que visita la maldad de los padres, sobro los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Lo que tú tienes que hacer es pedir perdón a Dios, por lo que hayan hecho tus antepasados en cuanto a este aspecto de las maldiciones, adoración de ídolos o imágenes o que hayan ido en busca de otros dioses.
Una vez que has roto estas ataduras en el nombre de Jesús, tienes que reclamar la bendición del Señor y cubrirte con la armadura de Dios para que andes en victoria.


Efesios 6:10-19 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo estar firmes. Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” Amén.










INFORMACIÓN OFICINA PASTORAL
Pastor Willy Tellería
email: cristoredentor1@acelerate.com
Tel. (591-2) - 2791702
La Paz-Bolivia


Consulte iglesias de Bolivia en
www.mirabolivia.com Mira Bolivia